La compra de un vehículo es un acontecimiento importante a nivel personal y, sobre todo, un desembolso relevante en la economía familiar. Nos surgen muchas dudas e invertimos un tiempo considerable en la búsqueda de información sobre modelos, prestaciones, lugares de compra, modos de pagos, precios, intereses… ¡Comparar, comparar y comprar! Aquí estamos nosotros para explicarte las diferencias entre financiar o pagar al contado tu futuro vehículo.

Financiación 

Financiar la compra de un vehículo o cualquier otro activo es, sin duda, la opción más frecuente entre los compradores. En este caso, es el banco o la propia marca quien adelanta la cuantía del coche y, posteriormente el adquirente va devolviendo dicho precio en cuantías mensuales. Aun habiendo pequeñas diferencias entre la financiación mediante el banco o la marca, el sistema es el mismo, el banco presta el dinero al comprador y éste lo va devolviendo sucesivamente con un plus de intereses.

Si la financiación es mediante la casa oficial o marca, es usual tener que pagar una cuota inicial algo más elevada que las demás cuotas mensuales denominada “entrada” y una final. Esto, sin embargo, podemos evitarlo con un crédito bancario, aunque en este caso es muy posible que se nos presente mayores dificultades para la concepción del mismo. Debemos destacar también, que el tipo de interés en este último suele ser bastante más elevado que en la propia marca, oscilando entre el 5% y el 7%, denominado Tipo de Interés Nominal (TIN). Aparte de este porcentaje, debemos tener en cuenta las comisiones asociadas a la propia concesión del banco y la vinculación que esta misma exija.

La financiación nos permite una compra inminente sin necesidad de un desembolso total del precio. A su vez, te ayuda a mantener un gasto organizado, pues no te exige una liquidez inmediata y puedes darle a tu dinero otra función. No te descapitalizas, pues presentan un desembolso menor con pagos mensuales. Permite agilizar las operaciones comerciales e incluso, dependiendo la entidad, se facilitan adelantos de pagos para reducir cuotas e intereses.

De la misma manera, presentan posiciones no tan ventajosas puesto que adquieres una deuda y realizas un pago mayor al costo del producto (intereses). Estos intereses se pueden ver agravados si no se paga a tiempo.

En definitiva, es un pago más usual y cómodo, más accesible para la mayoría de la población. Aunque, debemos ser consciente de la totalidad de precio que pagamos a lo largo del crédito, pues la suma de todas las cuantías más el tipo de interés suele ser elevado.

Pago al contado

Si lo comparamos con el pago al contado, vemos que hay diferencias en sus sistemas. Esta última es una forma de pago más tradicional pero menos utilizada. Para afrontar este tipo, debes tener suficiente liquidez económica para poder afrontar de un solo pago la cuantía total, de en este caso el vehículo. Esto te posiciona ventajosamente, pues una vez pagado el vehículo es de tu plena propiedad sin preocupaciones de pago de diversas cuotas e intereses. De la misma manera, es posible que la empresa nos presente un descuento menor que si por ejemplo, lo hacemos por financiación. Puede parecer una posición poco ventajosa pero como mencionamos anteriormente, este descuento por crédito se verá compensado por el pago de intereses aplicados, viéndose incluso una cuantía mayor que si lo pagamos al contado. Aun así, muchas entidades presentan descuentos por pronto pago si realizas el pago al contado. Por lo que, observamos que con esta forma de pago no adquirimos deuda y el precio finalmente suele ser menor. A su vez, en este proceso te descapitalizas y realizas un desembolso de ahorros a bienes que finalmente se deprecian.

Llegados a este punto, queda claro que cada operación, cada entidad y cada vehículo presentan condiciones diferentes influidos por nuestros factores personales. Sin duda alguna, debemos investigar y recabar la máxima información para conseguir un óptimo desembolso monetario.

¿Te queda alguna duda? Llámanos y uno de nuestros grandes profesionales te asesorará encantado, sin ningún compromiso. ¡Visítanos!